CONCLUSIONES

 

A lo largo del informe se han ido presentando y analizando los principales indicadores y las variables más representativas de la situación actual del sector de Agencias de Viajes, en lo que respecta al proceso de implantación de nuevas tecnologías de la información, servicios avanzados de telecomunicaciones e Internet. Las páginas precedentes recogen una información rica y muy variada que nos permite apreciar desde diversos ángulos una amplia panorámica de las TIC en este sector.

Ahora es el momento de concluir con una breve síntesis que recoja aquellos aspectos que son más significativos, especialmente por su importancia cara al futuro de las Agencias, y ello en un plazo que ha de ser forzosamente breve dado el fuerte ritmo de innovación que el cambio tecnológico está imprimiendo en distintos ámbitos de actividad económica, especialmente en el sector de los servicios que se conocen como terciario avanzado.

A tal fin conviene volver a observar los índices sintéticos que se han introducido en el apartado 6 de este informe, y reflexionar aunque sea de forma sucinta sobre los valores que arrojan, en función de los valores tabulados de las variables de campo.

A partir de esos índices y de las tablas de procedencia, se puden extraer como síntesis final de este informe, las conclusiones siguientes:

Primera.- El nivel medio que caracteriza en general la situación actual de las Agencias de Viaje españolas en relación con las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones resulta globalmente aceptable, aunque puede señalarse que dista aún significativamente del nivel que podría considerarse óptimo.

Segunda.- En la mayor parte de los indicadores y variables que se han analizado en esta investigación, la situación más desfavorable corresponde en la mayoría de los casos a las Agencias de menor dimensión (microagencias y agencias pequeñas), normalmente de tipo minorista. Esta circunstancia debería ser tenida en cuenta en cualquier actuación que se planteee en beneficio de la situación tecnológica del sector.

Tercera.- Los efectos causados por la eclosión de Internet y por la transición paulatina que se empieza a sentir en España desde la sociedad industrial tradicional hacia la denominada nueva economía de la sociedad de la información del siglo XXI, se empiezan a sentir de forma manifiesta en las Agencias de Viajes. Sin embargo todavía no se advierte una movilización masiva del sector en este sentido, ni tampoco se aprecian de forma nítida cuales son las tendencias que deberían marcar el camino de las Agencias en sus planteamientos de futuro.

Cuarta.- De todos los grupos de indicadores que se han considerado en el estudio, el que resulta más desfavorable para el sector es el que se refiere a la baja disponibilidad de personal técnico especializado en TIC dentro de las empresas. En ello inciden sin duda factores estructurales como son la atomización del mercado y el fuerte predominio que en términos relativos presentan las Agencias de pequeño tamaño. Esta es una cuestión preocupante ya que la exstencia de profesionales de este tipo suele ser un factor dinamizador del cambio tecnológico y del proceso de modernización, forzosamente permanente, de las empresas.

Quinta.- Una circunstancia muy notable es la buena valoración que de forma mayoritaria otorga el sector al papel desempeñado por las tecnologías de la información, así como la calificación ampliamente positiva de los efectos que las TIC están creando en el mundo de las Agencias de Viajes. Este hecho presupone una actitud optimista cara al futuro, aunque no exenta de preocupaciones.

Sexta.- El sector destaca notablemente sobre la media de las PYME españolas en cuestiones tales como su nivel de dotación de equipamiento informático, el gasto que efectúa en TIC y la funcionalidad de las aplicaciones implantadas. Esta circunstancia no resulta extraña ya que las Agencias de Viaje se encuentran entre las empresas que de forma más intensa y con mayor rapidez asimilan el cambio tecnológico, por razones de necesidad operativa y subsistencia en un mercado altamente competitivo en el que la información juega un papel crucial.

Séptima.- Lo anterior no se traduce sin embargo en una situación de complacencia o satisfacción de la demanda tecnológica. El ritmo de transformación del sector y los interrogantes que pesan sobre su futuro son incentivos permanentes para la innovación, y ello hará que la demanda de tecnologías de la información y de servicios avanzados de comunicaciones sean crecientes y no se estabilicen a corto o medio plazo.

Octava.- La cuestión de la cualificación del personal de las Agencias como usuarios avanzados de las TIC es otra preocupación recurrente. Esta circunstancia se encuentra además agravada por el índice de rotación de la plantilla, especialmente en el personal más joven y en principio con mejores aptitudes para la utilización eficiente de los medios tecnológicos.

Novena.- En las circunstancias actuales de relativa incertidumbre frente a Internet y de dudas sobre cual será la posición de futuro adecuada, los responsables de las Agencias conceden aún más importancia a la información y al asesoramiento sobre los efectos del cambio tecnológico en la cadena de valor de la distribución de viajes y en el desarrollo de nuevos modelos de negocio. La dificultad para conseguir información objetiva y asesoramiento independiente en estas materias se está convirtiendo en una necesidad de primer orden.

Décima.- Consecuentemente con lo anterior, si conocer la realidad presente de las TIC en el sector es algo que interesa a las Agencias de Viaje, no cabe duda alguna que anticipar el futuro es algo que preocupa. Existe una conciencia generalizada de que la evolución que experimente el sector como consecuencia del cambio tecnológico, del modelo regulatorio y de la globalización de los mercados, exige adoptar posturas aún más decididas por parte de las Agencias para afrontar los nuevos retos con perspectivas de éxito.

 

Madrid, Diciembre del año 2000.